Cuando Maria Antonieta organizaba una fiesta, existía un bocado que no podía faltar en su mesa: los macarons. Similares a unas galletitas compactas con rellenos variados, su exclusividad y fácil preparación los está convirtiendo en los elegidos para las fiestas de 15 años.
Hechos en base a clara de huevo, almendra molida y azúcar, presentan una amplia variedad de sabores: chocolate, vainilla, café, frambuesa, limón, frutilla y pistacho son los más comunes; pero existen gustos exclusivos como pétalos de rosa, cassis, frutos rojos, coco, menta o praliné. Se caracterizan por una costra crujiente y un interior cremoso, muy similar a los merengues, que se rellenan con cremas, ganaches o mousses; tienen entre 3 y 5 centímetros de diámetro y su sabor, suave y delicado, es distinto a cualquier otra especialidad de la pastelería.
Sumamente vistosos, ya que admiten una gran variedad de colores, aportan ese toque divertido que busca todo evento joven. Por ello, se están viendo cada vez más en fiestas de 15; lo ideal es encargarlos en los colores de la decoración y el vestido.
En la fiesta, los macarons se pueden servir como postre, colocando dos o tres unidades dentro de bolsitas transparentes, con cintas decorativas. Lo mismo vale para souvenirs; en este caso, quedan mucho mejor si llevan grabadas las iniciales de la cumpleañera. Otra opción es la Torre de Macarons; puede realizarse en un sólo tono o en varios colores. Esta presentación de macarons en torre se coloca como centro de mesa, con los dulces desprendibles, para que los invitados los puedan comer durante el evento.
Texto_CAROLINA BOADA
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