Aunque muchas prefieren el calzado cerrado, algunas novias se vuelcan hacia las sandalias, ideales para la época de calor. Acompañado de un buen tratamiento de pies y con medias de color natural y costura invisible, este tipo de calzado conjuga diseño, frescura y comodidad; además, se puede seguir usando, más allá de la boda, ya que complementa bien cualquier otro tipo de look.
Otra tendencia en alza, que acompaña el auge de los casamientos de día y al aire libre, es el uso de las plataformas, tan de moda actualmente. En cualquiera de sus versiones, conforma la elección ideal de las novias más osadas y desestructuradas. Los colores apuntan
a tonos más apagados: manteca, marfil y tiza, junto con el clásico blanco, conforman la paleta actual del calzado para novias, complementados con detalles y aplicaciones en composé.
Para la confección de zapatos nupciales suelen emplearse textiles como el raso, el satén, la seda, el encaje y el brocato, además del cuero y la gamuza. La incorporación de hebillas, lazos, plumas, flores de tela y pedrería es una constante.
Obviamente, el factor comodidad es primordial en un día por demás ajetreado. Por ello, el calzado de la novia debe ser suave y calzar a la perfección, para evitar cualquier molestia durante la ceremonia o la fiesta. El secreto del confort reside en la horma, que determina el contorno del arqueo y la distribución del peso corporal sobre el pie, ambos factores cruciales para el descanso. Lo ideal es invertir en un buen calzado, ya que una buena materia prima y una excelente confección, aseguran un producto de calidad.
Texto_
CAROLINA BOADA
Asesoramiento_
PAULA, de
CALZADOS FERRARO