Una vez que la decisión de contraer matrimonio es tomada, muchas otras decisiones vienen aparejadas: la fecha, la iglesia, la fiesta, el nuevo hogar, etc.
Pero nada resulta tan importante como la elección de las alianzas correctas, ya que ellas perdurarán más allá de la ceremonia, acompañando cada día de nuestras vidas, como símbolo tangible de dicha unión. Las opciones clásicas en alianzas de matrimonio las constituyen los modelos de media caña o el de cinta, realizados en oro de 18 kilates rojo o amarillo; también pueden ser de oro blanco o platino, elección de caracter más moderno. Se presentan en tres pesos diferentes: 6 grs. el par, 5 grs. el par o 4 grs. el par.
Aunque las alianzas angostas siguen siendo las más elegidas por los novios, algunas parejas se animan a usar anillos un poco más anchos de lo normal.
Si la idea es elegir un estilo menos tradicional, la línea oro presenta diversos diseños y opciones, que reunen calidad y originalidad en un mismo producto. Las nuevas tendencias trabajan mucho la combinación de colores, mezclando oro blanco, rojo y amarillo en modelos sumamente creativos. Las alianzas fascetadas, biseladas o con trabajos en relieve constituyen otra buena opción, a la que se unen los modelos con grabados o tallados de distintos dibujos (guardas pampas, figuras celtas, etc.).
Asimismo, es posible encontrar en el mercado alianzas que combinan distintos materiales (plata y oro), constituyendo una opción más económica y que queda muy bien. Dentro de esta variable, se encuentran modelos sumamente originales, como la alianza con cuerpo en plata y el centro giratorio, de oro.
Texto_CAROLINA BOADA
Asesoramiento_LORENA, de JOYERIA FOLGADO