Cuando se desea realizar un evento en una residencia particular, y no se cuenta con los elementos necesarios; o bien porque el salón elegido no incluye la vajilla y la mantelería dentro de sus servicios, es imprescindible su alquiler a una empresa especializada.
Al momento de alquilar, se debe tener en cuenta la cantidad de invitados y el tipo de mesa con que se cuenta (redonda o rectangular). Existen dos clases de vajilla: una standard, de porcelana blanca; y otra vajilla vip, con una calidad superior de copas y platos, también en color blanco. Es aconsejable repasar siempre la vajilla con alcohol, ya que éste no sólo desinfecta, sino que otorga brillo a la pieza, permitiendo el lucimiento de la mesa.
Otros elementos que se pueden alquilar son fuentes, paneras, frapperas, hieleras con pinzas, potes para helados, platos para mesa fría, fondues, cafeteras, cazuelas, etc.
La mantelería depende de la forma de la mesa. Para mesas redondas, el mantel es redondo y blanco; el detalle lo da el cubremantel, cuadrado o tipo camino, con varias opciones de color. Para una mesa rectangular, se usan los volados de raso, que se aplican con velcro. Si la fiesta es al aire libre, el mantel debe ser un poco más corto, para evitar que se manche con el césped.
También es posible alquilar sillas, desde la tradicional con funda blanca y lazo (blanco o de color); o bien sillas plegables, con almohadón de pana.
Al momento de alquilar, las empresas suelen cobrar un pequeño depósito, en caso de roturas de material. El tema del traslado y retiro de lo alquilado se pauta con el cliente. La vajilla va embalada en cajones de PVC, separada por artículo, para facilitar su traslado y posterior uso; debe ser devuelta limpia. En el caso de la mantelería, la empresa misma es la encargada de su limpieza y arreglo.
Texto_CAROLINA BOADA
Asesoramiento_NORMA, de LA COMPETIDORA (Alquileres para Eventos)

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