una propuesta adaptada, teniendo en cuenta el presupuesto disponible y poniendo especial énfasis en los detalles, dando forma y criterio al proyecto final.
El ambientador trabaja conjuntamente con las empresas de catering, iluminación y sonido, sumando creatividad, profesionalismo y personalidad en las terminaciones de las ambientaciones, reflejando en cada detalle el espíritu del cliente. Es importante tener en cuenta que la iluminación es fundamental en la decoración, ya que realza cada detalle.
Lo ideal es organizar el evento desde la tarjeta misma, dándole un tema conductor, que luego hilvane con el estilo de la decoración del salón, unificando la recepción y finalizando en el souvenir. Con esto se logra una ambientación temática y objetiva para cada fiesta.
La metodología de trabajo del ambientador plantea una primera entrevista, donde se apunta a conocer los gustos e intereses del cliente, para luego pautar una visita al sitio del evento. A partir de allí, teniendo en cuenta las características del lugar y habiendo captado la idea del cliente, se diseña un proyecto que parte de bocetos y estudia la adecuación de materiales, texturas, colores y formas, logrando al fin un concepto de partida hacia el desarrollo de la propuesta definitiva.
Cada evento es diferente, porque cada persona también lo es. Aunque a veces el cliente no sabe exactamente qué es lo que desea, la función primordial del ambientador es guiarlo para que se exprese y poder lograr una ambientación única, que lo identifique, con un estilo particular y su marca personal.
Texto_
CECILIA y KARINA, de
ALTO IMPACTO - Ambientaciones