estructurado, menos abstracto y cerrado. Si buscamos la palabra correcta para definirlo, ésta sería: libertad. Los movimientos naturales, plenos de frescura, llevan la delantera en todo momento, marcando la tendencia actual para novias.
Esta
tendencia se aplica muy bien en cabellos recogidos,
elección ideal para tan especial evento, donde la novia (al igual que la madrina) debe diferenciarse del resto de las invitadas, con un peinado que la destaque y contribuya a acentuar su protagonismo.
Si hablamos de cabellos
largos, existen distintos tipos de accesorios
en peluquería que se adecúan perfectamente para obtener resultados satisfactorios. Los rulos huecos grandes permiten obtener rulos no muy armados, más abiertos y naturales; y las nuevas frizadoras realizan distintas texturas de frizé, que van desde formas triangulares hasta cuadradas, pasando por el típico ondeado. Asimismo, también quedan muy bien los juegos de contrastes: el cabello lacio con rulos en las puntas es uno de los favoritos; y la mezcla de ondulaciones y lacios
es otra de las opciones, buscando siempre, si
no la simetría, sí el equilibrio entre los volúmenes, para evitar peinados desproporcionados o que deformen los rasgos de la novia.
Los cabellos cortos pueden renovarse desde el corte mismo, con formas asimétricas y variaciones en los largos, en un estilo transgresor, pero sin ser muy llamativo o visualmente agresivo. Los peinados explosivos, con raíces firmes y puntas disparadas son los ideales, más desestructurados; nada de cabello pegado al rostro, tan en boga en épocas anteriores. Como complemento, es posible incorporar extensiones, cortinas o apliques de pelo (del mismo color o en un tono contrastante), para realzar el peinado y obtener un resultado sumamente original.
Esta
temporada, la variedad de accesorios para
acompañar cualquier tipo de peinado es amplia, destacándose todo lo relacionado con flores: apliques florales y detalles en canutillos, trabajados artesanalmente, otorgan un detalle de elegancia y frescura al conjunto.
Si se busca un cambio en cuanto al color del cabello, es importante saber que al tiempo cálido corresponden tonos más claros que durante el invierno: arenas, chocolates
claros y rubios claros son los más destacados. Es importante llegar a ellos en forma paulatina (iluminación con tonos claros, mechas contrastantes, etc.), para obtener un resultado más natural.
Para que la novia llegue al día de su boda con el cabello nutrido y en condiciones, existen nuevos y revolucionarios tratamientos; el más destacado es el
ENCERADO de cabello, que reemplaza de 3 a 4 nutriciones, con resultados realmente satisfactorios. En el caso del peinado en sí, el
BRUSHING REESTRUCTURANTE KERATINICO permite disciplinar el cabello ondulado; ambos procesos otorgan un brillo excelente, que dura hasta por 2 meses.
Es importante recordar que, para lograr el cabello perfecto y el peinado adecuado, la novia deberá concurrir al salón del estilista elegido, como mínimo, 3 meses antes de la boda. Así, será posible tratar con tiempo al cabello, y no saturarlo de productos en el último mes; o bien, poder revertir algún resultado poco favorable, como la absorción por demás de algún producto en cabellos extremadamente porosos.
Otra ventaja importante de acercarse tempranamente a la consulta con el estilista, es permitirle al mismo generar un vínculo con la novia: conocer sus gustos, su caracter, su estilo personal aportarán datos invaluables a la hora de definir el peinado, evitando así una transformación extrema, que no sea fiel reflejo de su personalidad. La novia debe sentirse cómoda con su cabello en el día de su casamiento, para que dicha felicidad se vea reflejada a lo largo de los años en las fotos y recuerdos de boda. Y dicha felicidad comienza en el salón de peinados, con su sonrisa reflejada en el espejo al verse hermosa y sentirse ella misma, plena y a gusto con el resultado obtenido.
Texto_
CAROLINA BOADA
Asesoramiento_
FABIAN SALLAGO (Estilista Unisex)