notable: lo que antes era una torre tan alta cuanto fuera posible se ha transformado en una más sobria disposición en la que cada torta se halla elevada individualmente. Pero las cosas no son tan sencillas; muchos de los modelos más recientes recuperan aquella vieja disposición en
forma de torre de un modo totalmente nuevo, ya
sea desplazando el centro de gravedad como alterando
increíblemente hasta la misma posición horizontal de las tortas. Más allá del diseño de la torta, que sin lugar a dudas sólo se halla sujeto al gusto particular de cada persona, hay algunos datos a tener en cuenta.
Lo primero será siempre conocer, al menos aproximadamente, el número de personas invitadas. Así tendremos una idea de los kilos de torta necesarios (100 grs. por persona es una cantidad usual y exitosa) y con ello una orientación para la elección del modelo. En cuanto a su estética, hay básicamente tres aspectos a tener en cuenta:
- Los colores: Es importante
que la torta, así como los demás elementos en la fiesta, la mantelería y la decoración del salón, el vestido y el ramo de la novia, los souvenirs, etc. combinen entre sí para lograr un efecto agradable. Por supuesto, no es necesario que todo sea del mismo color, pero sí que esos elementos respeten una combinación de distintos colores o formen entre todos un conjunto de distintos tonos de un mismo color. Los colores de la torta, como parte de ese conjunto, deben ser pensados en esa relación.
- El
estilo: Formal o informal, delicado o rústico, simple o complejo, el estilo de la torta es, como en el caso de los colores, parte de un conjunto. Tener una idea definida sobre este tema nos ayudará a realizar cada elección, principalmente la del salón, que será el entorno de todo lo demás.
- Un tema: No son pocas las ocasiones en las que una idea especial es la pauta para la elección de todo. Cisnes, hadas y arlequines en una fiesta de 15 años, parejas de aves o incluso gnomos en una de bodas son algunos ejemplos de imágenes que se repiten en la torta, los souvenirs, los centros de mesa, las invitaciones, etc. En otras oportunidades, esto puede resolverse sutilmente con un tipo de flor: rosas, orquídeas, margaritas, lylium, que reaparece esa noche confiriendo armonía a todo el conjunto.Para resumir, pensar en estas cosas antes de comenzar a encargar la torta y el resto de las cosas resulta de suma utilidad ya que sólo en el día de la fiesta veremos juntos a todos esos elementos; antes, sólo podemos imaginar.
Texto_
NORMA PROVENZANO, de
REPOSTERIA CHOCOLATE