(diferenciando adultos y niños), nacionalidades y creencias religiosas de los asistentes, y si existen invitados que, por motivos de salud, no pueden consumir ciertos alimentos. También hay que considerar lugar, hora y estilo de la boda, y la estación del año en que se lleva a cabo, ya que la temporada estival permite ciertas concesiones (como armar mesas al aire libre), imposibles de realizar con tiempo frío o en épocas lluviosas.
Si bien el deseo del cliente es una de las premisas fundamentales a la hora de organizar el menú, el consejo del profesional gastronómico debe siempre plantear una opción que respete los gustos de la mayoría de los asistentes.
MENU TRADICIONAL
Recepción: Empanaditas, canapés y sandwiches de miga.
Menú Principal: Plato de pollo con guarnición; o pasta rellena, con salsa a elección.
Postre: Tulipas con helado o Brownie con helado.
Mesa dulce: Variedad de tartas, ensalada de frutas, mousse y helados varios.
Fin de fiesta: pizzetas, sandwiches de pernil o hamburguesas (esta última opción es ideal para fiestas de 15). También puede incluir una opción tipo desayuno, como chocolate con churros o café con medialunas.
MENU CAMPESTRE
Recepción: Empanadas y mesa de fiambres y quesos varios, con panes saborizados.
Menú Principal: Asado, chorizo, morcilla, pollo, cordero, lechón; pueden acompañarse distintas ensaladas, presentadas en una isla aparte para que los comensales se sirvan a gusto.
Postre: Algo tradicional, como panqueques con dulce de leche o pastelitos de hojaldre; también pueden ser tulipas con helado.
Mesa dulce: Variedad de tartas, ensalada de frutas, mousse y helados varios.
MENU VANGUARDISTA
Lo más novedoso para eventos es la llamada "Finger Food"; este tipo de menú consta de pequeñas porciones de una gran variedad de alimentos, presentados en distintas mesas (o "islas") diferenciadas por sabores o ingredientes (carnes, pescados, platos fríos, cazuelas, etc.). No existe una división entre recepción y menú principal; las islas se presentan al mismo tiempo, y los comensales se acercan a ellas. En este caso, el personal gastronómico actúa como asistentes de los invitados, ofreciendo platos limpios y retirando el servicio usado.
Tampoco existe el concepto de postre; cuando termina el menú salado, se retira y se arman las islas dulces, que incluyen postres y tartas varias, en porciones o en forma de mini tarteletas.
BEBIDAS
Vino tinto o blanco, champagne para el brindis, gaseosas y jugos (para los niños); también se puede incluir una barra libre de tragos, generalmente presentada luego del postre y antes de la parte dulce.
Texto_
CAROLINA BOADA
Asesoramiento_
ANGELES VARBARO - Chef Profesional
(MAKING D EVENTOS)