propias reglas , normalmente no explicitadas por sus miembros, pero que sirven para mantener viva la relación mientras dura.
Se presume que todas las parejas se involucran en la institución del matrimonio con deseos de que esa unión sea "para toda la vida" o como dicen los clérigos "hasta que la muerte los separe".
Un dato a tener en cuenta tiene que ver con las influencias de aquellas experiencias vividas en la familia de origen, los aprendizajes dados por las relaciones con los padres, hermanos u otras personas significativas en nuestra vida. Muchas veces las parejas hacen esfuerzos para transformar su relación en una copia del matrimonio de sus padres, o en caso de haber vivenciado malas experiencias, harán todo lo opuesto. Es así que consideramos que" el primer modelo de relación de pareja que tenemos en nuestra vida es la de nuestra familia de origen, ya sea este modelo para validarla o rechazarla".
Pero, he aquí Analía y Pablo," juntos", para crear su propia historia, para construir desde su propia unión, en búsqueda de su propia felicidad , con la aceptación y resolución de sus propios conflictos.
Para evitar situaciones de malos entendidos que dificulten esta nueva relación vincular, deberíamos tener en cuenta la vital importancia de una comunicación adecuada y hacer de ésta un aprendizaje cotidiano que enriquezca día a día este nuevo lazo.
Lo importante es mantener el buen ambiente y evitar los agravios o las desconsideraciones. No temamos los desacuerdos ni las crisis, intentemos utilizarlos para fortalecer la relación. La utilización de ciertas habilidades de comunicación evitarán futuros conflictos.
Cuando hablábamos de comunicación adecuada, nos referíamos a no ceder el paso a los sobreentendidos, los silencios acusatorios y las suposiciones, cuestiones que solo generan desconfianza y distanciamiento, que solo perjudican la relación y que con el correr del tiempo serán difíciles de disipar. Es así como ciertas desigualdades pueden dar lugar a situaciones de dominio y desigualdad que a largo plazo generarán insatisfacciones en al menos una de las dos partes.
En este número nuestra intención es ofrecer algunas herramientas que promuevan y favorezcan el diálogo fluido dentro de la pareja. Consideramos de importancia las siguientes situaciones:
- Ante una situación conflictiva debemos elegir el momento y lugar adecuado para resolverlo.
- Al iniciar una negociación e intercambio es necesario que el estado de ánimo sea propicio para la charla.
- Escuchar activamente, con nuestra mirada y con nuestro propio cuerpo.
- Manifestar los deseos y sentimientos.
- Aceptar las críticas para poder construir.
- Utilizar mensajes claros, coherentes y consistentes.
- Reforzar lo positivo de la pareja.
Por último, no debemos olvidar que la relación es una cosa de dos, pero de dos que suman, que construyen, que observan diferencias e intentan resolverlas, que "pueden" ante toda situación caótica, porque el amor los ha unido y el compromiso de un proyecto futuro los mantiene vivos y les otorga una luz hacia donde dirigirse en búsqueda de la felicidad.
Texto_Lic. MARIA ALEJANDRA GAUDINI (M.P. 46408) y
Lic. ROMINA JESUS LIZIO (M.P. 46459) (Licenciadas en psicología)
