En cuanto a estilo personal, Paul se autodefine como clásico, considerando a la fotografía como "manejo puro de la luz". Haciendo principal hincapié en la técnica del retrato, apunta en cada uno de sus proyectos, tanto formales como informales, a plasmar el tema de la elegancia y el glamour, sin olvidar el ingrediente de espontaneidad tan importante para este tipo de eventos sociales.
En su oficina abundan los álbumes de fotos y los videos, material importantísimo a la hora de decidir elegirlo, ya que es un claro muestrario de su forma y estilo de trabajo.
Luego de la entrevista inicial (donde considera el adecuado asesoramiento parte fundamental de su labor), Paul Torrillas establece una reunión previa al evento, para planificar, junto con el cliente, cómo se va a encarar el trabajo de fotografía y video. Así, en el momento de la fiesta, el cliente puede disfrutar a pleno sin preocupaciones, premisa fundamental para el éxito de todo proyecto.
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CAROLINA BOADA