Si de actividades se trata, el visitante podrá deleitarse con un sinnúmero de posibilidades. Para aquellos que buscan emoción en contacto con la naturaleza, el destino ofrece: travesías en 4 x 4, rafting, caminatas por senderos a través de la selva, cabalgatas, paseos en jeep, safaris fotográficos, canotaje, observación de fauna y flora, visita a comunidades aborígenes, trekking, rappelling, tirolesa, navegación en gomón semi-rígido, etc. La excursión denominada "Gran Aventura" lleva a los intrépidos hacia los saltos y el Cañón de " La Garganta del Diablo", para realizar luego el bautismo en las brumas a través del Río Iguazú Inferior.
Para los enamorados, nada mejor que la posibilidad de acceder al Parque Nacional en noche de luna llena, y contemplar ese majestuoso paisaje en compañía del silencio y de la persona amada.Lugares un poco más alejados invitan a ser visitados, como las Minas de Wanda (a tan sólo 50 km de las Cataratas) donde sus piedras semipreciosas se exhiben a cielo abierto para los curiosos. Los Saltos de Moconá esperan a 320 km .; y las Ruinas Jesuítas, un poco más lejanas (a medio día de trayecto desde Puerto Iguazú) están destinadas a impresionar al que deambule por ellas.
Los amantes de las compras hacen uso de las facilidades (en cuestión comercial) con las que la triple frontera los espera. Los tres países cuentan con áreas de puerto libre internacional y Duty Free Shop abiertos las 24 hs. del día. Sin embargo, si de compras se trata, no podemos olvidar Ciudad del Este (en el vecino Paraguay), la meca del consumo libre de impuestos.
Allí, el visitante podrá perderse por sus calles y galerías buscando ofertas, productos importados y artículos de electrónica, entre otros; pero se recomienda ser precavido, mirar dos veces lo que se compra y permanecer siempre pendiente.
A la noche, Foz do Iguazú lleva la delantera en cuestión de restaurantes, locales nocturnos, discotecas y casas de shows, donde el turista se sorprenderá con espectáculos que combinan las culturas argentina, brasilera y paraguaya en un único show. En Puerto Iguazú, el Casino recientemente remodelado, convoca a los aficionados al juego, para deslumbrarlos con su glamour y todo lo necesario para no aburrirse.
Si de pasarla bien se trata, Cataratas del Iguazú cuenta con todo lo necesario para deslumbrar y entretener al visitante. Con un clima agradable, le ofrece a los enamorados la posibilidad de vivir momentos especiales en un entorno paradisíaco, haciendo del viaje de bodas una experiencia inolvidable.
Texto
_JORGELINA VELLENICH (Asesoramiento en Viajes y Turismo)