Como el frío también invita al romanticismo, los mieleros pueden encontrar en nuestra Patagonia tres maravillosos destinos, que tanto combinados como separados resultan sumamente atractivos.
San Martín de Los Andes se encuentra situada a orillas del lago Lacar, rodeada de un paisaje sin igual, con importantes pistas de esquí. Presenta una oferta gastronómica muy variada: numerosas casas de té, algunas con espectaculares miradores; restaurantes que ofrecen platos regionales como ciervo, jabalí y corvina; y las más reconocidas casas de chocolates y dulces. Además, la ciudad cuenta con una animada propuesta nocturna.
Hacia el sur nos encontramos con Villa La Angostura que, enmarcada por bosques y el lago Nahuel Huapi, conserva todo el encanto de una pequeña aldea de montaña, ofreciendo vistas inigualables y toda la calidez de su gente. Posee un pequeño centro comercial; un muelle que accede al lago Nahuel Huapi; y el cerro Bayo, cuyas pistas de esquí son más tranquilas y familiares. Este destino es ideal para pasar un par de noches en un hostal que combine servicios de spa con los espectaculares paisajes.
Finalmente llegamos a Bariloche, una de las ciudades más reconocidas, turísticamente hablando. En su tradicional centro cívico, es posible hallar turistas de todas partes del mundo, atraídos por el centro de esquí más importante de Latinoamérica: el Catedral. La ciudad ofrece también paseos en barco a la Isla Victoria o al Bosque de Arrayanes, visitas al Cerro Otto y su telesférico, actividades como trekking, rafting o canopi; una variada gastronomía regional e internacional, y una noche a plena diversión.
A estos destinos se accede tanto en aéreo como por vía terrestre, lo cual, sumado a la gran cantidad de opciones de alojamiento (que varían en categoría y servicio), posibilita generar paquetes que se ajusten a diversos niveles de presupuestos.
Texto_ANA PAULA BERROJALVIS, de UNLIMITED EVyT

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