La experiencia dice que cerrar en un solo ritmo, implica que la persona a la que no le agrada dicha música no se va a enganchar con el show; y lo importante es lograr que todos se diviertan. Por eso, se hace un recorrido por distintos ritmos musicales movidos, de modo tal que todos puedan animarse.
Generalmente, la duración del show es de 45 minutos. En el caso de ser el único espectáculo del evento, se suele dejar su presentación para después del postre, permitiendo levantar bien el ritmo de la fiesta, ya que la parte de baile arranca con todo después del show. Este tipo de animación apunta a lograr un punto máximo dentro de la fiesta, dejando listos a los invitados para continuar el baile con el DJ.
Si la fiesta se realiza al aire libre, es importante contar con una pista adecuada, ya que el pasto no es una buena superficie para bailar. Por ello, se debe plantear el tema de armar una pista en madera, para permitir el lucimiento de la coreografía.
Otra opción divertida es presentar un grupo de bailarines caracterizados, ejecutando algún ritmo especial junto con los novios, vestidos con su ropa de boda. Esta presentación es una sorpresa para los invitados, ya surge de pronto y parece algo espontáneo, pero es una coreografía ensayada previamente con la compañía de baile.
Texto_
CAROLINA BOADA
Asesoramiento_
DEBORA ALESSANDRIA, de
SINGULAR (Servicios Integrales)