Los modelos de carpas varían en altura y forma; y es posible realizar estructuras a medida. Las rectangulares son las más utilizadas para fiestas, porque permiten que todo esté más integrado; la distribución usual es pista de baile en el centro, mesas alrededor y la cabecera con los anfitriones. En caso de tiempo caluroso, todas vienen con laterales aptos para levantar, lo cual facilita la circulación de aire.
Las empresas suelen ofrecer los servicios de iluminación ambiental, generador y calefacción, aparte del alquiler de la carpa; y esto incluye el personal de mantenimiento, a cargo durante todo el evento. En cuanto a la ambientación, ésta puede realizarla la misma empresa o el decorador elegido por el cliente.
Las empresas también ofrecen en alquiler distintos complementos: pisos flotantes, pistas de baile, escenarios, muebles, livings, baños portátiles, carpas para baños, carpas- guardería con inflables, etc. En algunos casos, se incluye una carpa para la gastronomía, que se anexa a la carpa principal, y facilita la manipulación y almacenamiento de los alimentos.
Como los meses de mayor demanda para alquiler de carpas son los de primavera y verano, es importante contratar el servicio con bastante antelación. Así, es posible realizar un exhaustivo reconocimiento del terreno por parte de los expertos, para hallar el sitio ideal de instalación y la forma de anclaje. Dependiendo del tamaño, la carpa comienza a armarse una semana antes del evento, para dejarla lista dos o tres días antes del mismo, y poder evitar contratiempos.
Al contratar un servicio de estas características, es importante elegir proveedores con experiencia, ya que hablamos de estructuras que requieren de un manejo experto; que las carpas y las personas que en ellas trabajan estén aseguradas es un aval de confianza.
Texto_
CAROLINA BOADA
Asesoramiento_
LEANDRO CANICOBA, de
CANICOBA EVENTOS
