Cuando hablamos de souvenirs para bodas, este año los colores preponderantes son el negro y el violeta; ambos acompañados por el dorado, un clásico siempre vigente.
En lo que a materiales se refiere, se tiende a buscar aquellos más nobles, que hacen del souvenir un objeto atractivo, estéticamente hablando, y también perdurable en el tiempo: la resina, el metal, el vidrio, la madera, variedad de telas y sus diferentes combinaciones son las opciones que más se utilizan.
Al momento de pensar en los souvenirs, es importante considerar también otros aspectos del evento, para lograr una armonía general. La idea es generar un sistema de objetos que estén relacionados entre sí y diseñados a partir de un mismo hilo conductor.
Por ello, es importante que las parejas se sientan identificadas con la temática que eligen; si tienen dudas, deben hacer llegar su inquietud a la empresa elegida, recibiendo la orientación adecuada hasta encontrar la tendencia que más se adecua a sus gustos y necesidades. En cada temporada se desarrollan distintas temáticas; los motivos pueden ir desde el animal print, hasta los más delicados motivos florales.
A partir de la selección de una imagen, o un repertorio de colores y formas se desarrolla una línea de objetos, desde la tarjetería, que va a transmitir el impacto inicial de la fiesta; hasta el souvenir, que es el recuerdo que queda de la misma, pasando por la ambientación y accesorios que transforman el evento en algo totalmente personalizado y original (identificadores de sitio, centros de mesa, vajilla decorada, servilleteros, lámparas de vela personalizadas, etc.).
Para poder realizar una propuesta tan personalizada, es aconsejable que los novios definan este aspecto del evento con tres meses de anticipación, ya que los tiempos de diseño y producción de los objetos requieren de un mínimo de dos meses .
Texto_ CAROLINA BOADA
Asesoramiento_ LAURA y CECILIA, de ZOE - Creaciones Originales