En este caso, los días elegidos para celebrar el matrimonio son sábado o domingo por la tarde. La ceremonia religiosa comienza cuando el sacerdote bendice los anillos. Acto seguido, la persona que oficia de padrino de bodas coloca las alianzas en las manos de la pareja y los intercambia de lugar tres veces. Esto significa que las dos personas que se están casando se convierten en una. Los novios deben mantener una vela encendida durante todo el ritual, porque eso simboliza su vida purificada.
Por último, tomados de las manos y usando una corona cada uno, unidas por una cinta, dan tres vueltas alrededor del altar, mientras los invitados les tiran arroz.