proyectando, una vez más, la imagen de Barcelona como capital internacional de la moda nupcial.
Los looks para la novia 2009 apuntan a un universo meramente femenino, con propuestas que buscan rescatar la esencia y la pureza de la mujer: predominan la simplicidad de las gasas, las muselinas y los estilos bohemios o grecorromanos, vestidos vaporosos con gasas sorprendentes, sedas que se deslizan por el cuerpo, con superposiciones, con detalles en pasamanería o bordados florales.
La palabra vintage es la que mejor describe las tendencias de esta temporada: una reminiscencia de lo antiguo, el sabor de lo nostálgico y tradicional. Como el mundo de la moda de novia es muy dado a recuperar el preciosismo de épocas pasadas, vuelven a verse elementos como la pasamanería, el encaje, los fruncidos, los rasos, las blondas, los tules, las plumas o el terciopelo; en definitiva, los tejidos, ornamentos e hilos nobles, que hacen su reaparición dentro del universo nupcial.
Las pasarelas brillaron con vestidos nostálgicos, con un halo de romanticismo, donde abundaron los strappless, los escotes bote o en V, en tejidos ricos, b ordados con pedrería en hilo de seda y cristal de Swarovsky. Drapeados, volantes, abrigos y mangas de encaje convivieron con fajines en terciopelo, broches de pedrería, lazos y grandes flores, cerrando espaldas o como detalle distintivo de la prenda.
Texto
_CAROLINA BOADA