Creatividad y glamour, en un entorno de marcado carácter internacional, fueron de nuevo los protagonistas de la 17ª edición de la Pasarela Gaudí Novias, con la participación de un total de 35 diseñadores de prestigio mundial.
Un gran elenco de creativos que conformó, como es habitual, un programa completo que contó con las mejores modelos nacionales e internacionales, y recibió la visita de numerosos clientes y prensa de todos los continentes.
En el moderno y vanguardista pabellón 8 del Recinto Gran Vía de Fira Barcelona se dieron cita las mejores firmas, proyectando, una vez más, la imagen de Barcelona como capital internacional de la moda nupcial.
Los looks para la novia 2009 apuntan a un universo meramente femenino, con propuestas que buscan rescatar la esencia y la pureza de la mujer: predominan la simplicidad de las gasas, las muselinas y los estilos bohemios o grecorromanos, vestidos vaporosos con gasas sorprendentes, sedas que se deslizan por el cuerpo, con superposiciones, con detalles en pasamanería o bordados florales.
La palabra vintage es la que mejor describe las tendencias de esta temporada: una reminiscencia de lo antiguo, el sabor de lo nostálgico y tradicional. Como el mundo de la moda de novia es muy dado a recuperar el preciosismo de épocas pasadas, vuelven a verse elementos como la pasamanería, el encaje, los fruncidos, los rasos, las blondas, los tules, las plumas o el terciopelo; en definitiva, los tejidos, ornamentos e hilos nobles, que hacen su reaparición dentro del universo nupcial.
Las pasarelas brillaron con vestidos nostálgicos, con un halo de romanticismo, donde abundaron los strappless, los escotes bote o en V, en tejidos ricos, b ordados con pedrería en hilo de seda y cristal de Swarovsky. Drapeados, volantes, abrigos y mangas de encaje convivieron con fajines en terciopelo, broches de pedrería, lazos y grandes flores, cerrando espaldas o como detalle distintivo de la prenda.
Texto_CAROLINA BOADA