Muchas veces, al momento de elegir el vestido, las quinceañeras no tienen muy en claro lo que desean.
Por ello, la tarea del diseñador es orientarlas, brindándoles un variado material de consulta, para que las jovencitas puedan seleccionar lo que les agrada.
Las chicas de hoy son muy abiertas y a la hora de elegir el modelo más adecuado, siguen siempre los consejos del diseñador, pero sin dejar nunca de ladLas telas preferidas son el tul, la organza y la gasa tornasolada; también el glamour, una tela nueva, similar al raso, pero con una textura más aterciopelada, suave y opaca que le da un toque de modernidad.
El strapless y las faldas amplias son, hoy por hoy, los favoritos. Las polleras se arman con enaguas de tul o biyoné, que otorgan volumen y suavidad, y son mucho más cómodas y livianas. Como las quinceañeras son muy osadas, se ven mucho las polleras de tiro bajo con fajas. Si bien el año pasado se usaron las faldas armadas con pañuelos, hoy la novedad son los volados: plisados o acampanados, quedan muy bien y permiten armar faldas desmontables, para transformar el vestido durante la fiesta.
El escote Marilyn, sujeto al cuello, es una opción para las chicas que desean estar más contenidas; aunque el strapless hecho a medida queda perfecto y es muy cómodo.
Los tonos tradicionales son el blanco y el crudo; pero también se ven colores más atrevidos como verde manzana, turquesa, fucsia o rojo. Se utilizan mucho las telas en degradeé, los encajes y los bordados recamados, bien barrocos, realizados con pedrería en colores acordes al vestido.
Para acompañar, el invierno impone estolitas o toreritas de manga larga, en piel sintética teñidas a tono del vestido. Como accesorios, se llevan diseños novedosos realizados con flores de piedras o nácar, en forma de coronitas o tipo pinches, para añadir un detalle divertido al peinado.
Texto_CAROLINA BOADA
Asesoramiento_MARTA GENGA (Alta Costura)