Una boda sin arroz
Por distintas razones, la costumbre de arrojar arroz en las bodas se está dejando un poco de lado; y en su lugar, surgen opciones mucho más novedosas para agasajar a la pareja de recién casados.
Si se busca un detalle romántico, los tradicionales pétalos de rosas (blancas o rojas) son ideales. Dispuestos en cestos decorados, aportan tanto aroma como color.
Para un evento de tipo rústico, la opción son las flores secas, entregadas en pequeñas bolsitas de tul decoradas, acorde con el estilo de la reunión.
Si la idea es apuntar a algo original, las serpentinas en aerosol de distintos colores, dan un toque sumamente divertido y moderno.
Sin embargo, una forma más que novedosa para saludar a los novios es liberar cientos de mariposas blancas, costumbre originada en México y que requiere de todo un proceso previo, pero que no deja de ser un espectáculo bello y de gran significado, que tiene además un propósito ecológico.