La música de la boda
Antes de decidir los temas para la boda, hay que determinar qué estilo tendrá la misma; y, cuando la lista de los temas esté armada, lo ideal es confirmar con la iglesia que dicha música esté permitida.
Para que la música se adapte a los tiempos de la ceremonia, lo mejor es contar con músicos en vivo. Así, si la entrada a la iglesia se alarga, ellos podrán alargar la música; si, por el contrario, se eligió un tema muy largo y la entrada fue rápida, ellos podrán eliminar versos o frases de la canción. Y esto no sólo en la entrada, sino en cualquier momento de la celebración.
Para minimizar gastos, se puede contratar músicos "multi-tarea": un vocalista, acompañado sólo por piano o guitarra; o un músico que, además de tocar el instrumento, cante.
Al elegir una canción, es importante aclararle al músico qué parte de la partitura debe tocar, si es que nos agrada una parte específica de su letra. Así, nos aseguramos que la música deseada sonará en el momento oportuno de la celebración, evitando esperas incómodas.